DiaGiraldo
Cae la media noche en Ocumare del Tuy en esta república bolivariana y sedienta de “democracia”. En la segunda noche dedicada al joropo les presento a Diana (@diagiraldo). Fundadora del grupo de apoyo “hay una tesis que no se va a escribir sola” (inscripciones abiertas), Diana confesó que al comenzar este bafleo - que decidió llamar “la tarea” - no sabía muy bien qué canción iba a poner. En la acalorada confesión manifestó que varias veces cantó “ya no le camino más”, “yo sí monto cachos” y “déjate querer” con bastante alcohol encima y con cotizas puestas. Por último, y a propósito de temas de actualidad, nuestra invitada nos recomendó un contrapunteo titulado “El chavista y el escuálido”. Por ahora, aquí va con su bafleo de esta gran canción que hoy descubro gracias a ella:
Quisiera escribir una linda historia sobre mi relación con el joropo, pero debo hacerle honor a la verdad y nuestra historia no tuvo un buen comienzo. Yo lo odiaba. Lo odiaba como quien odia comida que nunca ha probado, lo odiaba como quien elige cosas al azar para odiar. No era un odio sincero, era un odio insulso y vacío.
En 2002 o 2003 una gran amiga mía iba a cantar una canción en frente de todo el colegio, las dos amábamos ciegamente a Ateciopelados (antes de que fueran jipis abraza-árboles, ella tenía una banda de punk, ahora también es jipi abraza-árboles y trabaja en cosas de jipis con Héctor) y decidió cantar “La Culpable”. Yo no sabía que eso también era joropo.
Era Junio de 2009, motivada por el aburrimiento decidí hacer una pasantía en Arauca, el tedio hace que uno tome ese tipo de decisiones, irse a un sitio del que uno no sabe absolutamente nada. El calor, la humedad, el olor a carne asada y la música llanera me cachetearon de entrada. También el hecho de ver cómo la gente que había dejado seguía con sus vidas y yo me había ido sola a un lugar en el que no conocía a nadie. Ahí empecé a entender que mi motivación no habá sido el simple aburrimiento y lo terminé de entender una noche, sentada al lado del río Arauca tomado guaro y cerveza mientras sonaba “Ríos de trago”.
Aunque tratara de negarlo, yo tenía el corazón partido y esa canción me hizo aceptar un sentimiento que llevaba meses negando, esa era la primera vez que le ponía atención a un joropo y me hizo aguar el ojo, ahí empezamos a ser amigos y es que uno tiene que ser amigo de alguien para atreverse a revelar sus sentimientos de la manera en que lo hice esa noche.
Es oficial! En ESTE LINK en la sección “Get Calidostopia!” pueden bajar la primera versión del álbum que realicé en Salvador de Bahía junto a OVAL, mítico compositor de música electronica experimental, y 7 cantantes suramericanos. También vienen más estrenos!









